En SOTA Dental en México, el injerto óseo suele realizarse durante la cirugía de implantes en la misma visita. Este es el método más común porque acorta el tiempo total y permite que el implante y el injerto cicatricen juntos. La mayoría de los pacientes solo necesitan de tres a cinco días en México para este procedimiento combinado, y la fase de curación se lleva a cabo en casa durante los meses siguientes.
Sin embargo, si el hueso está muy deteriorado, es posible que el injerto deba realizarse como un procedimiento independiente. Esto significa que la primera visita es solo para el injerto óseo, que aún demora entre tres y cinco días. Después de regresar a casa, el injerto suele necesitar de tres a seis meses para endurecerse y crear la densidad suficiente para soportar los implantes. Una vez que el hueso nuevo ha madurado, regresa para una segunda visita para colocar los implantes.
El tiempo total depende completamente de la calidad de su hueso, pero el procedimiento en sí es rápido, predecible y bien gestionado por nuestros cirujanos de SOTA Dental en México. Ya sea que se realice junto con los implantes o en una visita por separado, nuestra tecnología de imagenología y cirugía interna hace que toda la experiencia sea eficiente y segura.