Después de recibir implantes dentales en México, deberá tener cuidado con su alimentación durante un corto periodo para que los implantes puedan cicatrizar correctamente. Durante los primeros días, deberá consumir alimentos blandos y evitar masticar directamente sobre la zona quirúrgica. Esto protege el sitio del implante mientras sus encías comienzan a asentarse y reduce la posibilidad de irritación o presión innecesaria. La mayoría de los pacientes se adaptan bien a sopas, licuados, yogur, puré de papas, huevos revueltos y otras comidas blandas.
Conforme pasen los días y su boca se sienta más cómoda, podrá incorporar gradualmente alimentos con más textura. Su médico le guiará, pero la mayoría de los pacientes pueden volver a sus hábitos alimenticios normales en una o dos semanas, siempre que mastiquen suavemente y usen el sentido común. Si recibió dientes el mismo día o una dentadura postiza temporal, deberá seguir evitando alimentos muy duros como nueces, hielo o carnes duras hasta que se coloque la restauración definitiva.
Una vez que el implante haya cicatrizado completamente y se haya colocado la corona o prótesis definitiva, podrá volver a disfrutar de una alimentación normal. Los pacientes a menudo se sorprenden de la estabilidad de sus implantes una vez que el hueso ha cicatrizado a su alrededor. La clave está en seguir atentamente las instrucciones a corto plazo, ir despacio al principio y dejar que el implante se integre por completo para que pueda disfrutar de sus nuevos dientes con confianza.