El tiempo que necesita permanecer en México para un tratamiento de implantes dentales depende de si se trata de un solo implante o de una restauración completa, como All on 4. Para un solo implante dental, la mayoría de los pacientes se quedan de 3 a 4 días. El primer día, se realiza el examen, la tomografía computarizada y la colocación quirúrgica. Durante los siguientes 1 o 2 días, su médico revisa su recuperación, se asegura de que no haya infección y confirma que puede regresar a casa sin problemas. Si su hueso está sano, el proceso es muy sencillo y puede regresar a casa rápidamente.
Si se trata de varios implantes o un tratamiento completo, su primer viaje suele durar 4 días. Durante esta visita, su cirujano coloca los implantes y, si es candidato, le coloca la prótesis dental inmediata, que es la prótesis temporal que usa durante la recuperación. Esta es la parte que más les gusta a los pacientes estadounidenses, ya que no regresan a casa sin dientes. Después de este viaje, regresa a casa para recuperarse durante unos meses mientras los implantes se integran en su hueso.
Su segundo viaje es cuando se crea su sonrisa definitiva. Esta visita suele durar de 10 a 12 días. Su médico toma impresiones, diseña su prótesis definitiva y realiza múltiples ajustes para asegurar que su mordida, color y habla sean perfectos. Algunos pacientes terminan un poco más rápido, pero planificar días adicionales siempre es más seguro para tener tiempo para los ajustes. Si necesita injertos óseos, elevaciones de seno o implantes cigomáticos, es posible que necesite visitas más largas o un viaje adicional, pero su cirujano le informará exactamente qué esperar antes de viajar.
En general, el proceso es flexible, predecible y está diseñado para pacientes residentes en EE. UU. que viajan en avión para recibir atención. La mayoría de las personas completan todo en dos viajes, y nuestro equipo de SOTA Dental se asegura de que cada visita sea lo más fluida y eficiente posible.